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STANDARD DEL ALASKAN MALAMUTE
APARIENCIA GENERAL
El Alaskan Malamute, uno de los más antiguos perros de trineo del Ártico,
es un perro potente y bien construido, con pecho ancho y cuerpo fuerte y
bien musculado. El Malamute se mantiene firme sobre sus patas, y esta
posición le da la apariencia de mucha actividad y porte orgulloso, con
la cabeza erguida y los ojos alerta, mostrando interés y curiosidad. La
cabeza es ancha. Las orejas son triangulares y erguidas cuando está
alerta. El hocico es grueso, disminuyendo ligeramente su anchura hacia
la trufa. No es puntiagudo, ni largo, ni barbudo. El pelaje es denso,
con una capa exterior de suficiente longitud para proteger la capa
lanosa y submanto interior. Los Malamute son de diversos colores. Un
rasgo característico son las marcas faciales. Consisten en un casquete
sobre la cabeza, con el rostro limpio o marcado con una barra y/o máscara.
El rabo es peludo, llevado sobre el dorso, tiene el aspecto de una pluma
ondulante. El Malamute debe ser un perro de huesos fuertes, con patas
firmes, buenos pies, pecho ancho y hombros potentes, y debe reunir todos
los demás atributos físicos necesarios para el desarrollo efectivo de
su trabajo. Su movimiento debe ser firme, equilibrado, infatigable y
completamente eficaz. No debe ser concebido como un perro de trineo de
carreras para competir en velocidad. El Malamute tiene una estructura
para resistencia y potencia, y cualquier característica individual,
incluido el temperamento, que interfiera en el cumplimiento de este propósito
debe ser considerado como el más grave de los defectos.
TAMAÑO,
PROPORCION, ESENCIA
Hay una franja de tamaño natural en la raza. El tamaño deseable para
machos es de 25 pulgadas a la cruz y 85 libras de peso (63,5 cm. Y 39Kg.
Aprox.). Las hembras, 23 pulgadas y 75 libras (58,5cm y 34kg.aprox.).
Sin embargo el aspecto del tamaño no debe preponderar sobre el tipo,
proporción, movimiento y otros atributos funcionales. En ejemplares
juzgados iguales en tipo, proporción y movimiento debe preferirse a
aquel más próximo al tamaño del estándar. El ancho del pecho es
aproximadamente la mitad de la altura del perro a la cruz, siendo el
punto más ancho justo detrás de las patas delanteras. La longitud del
cuerpo desde los hombros hasta el final de la pelvis es mayor que la
altura del cuerpo desde el suelo a lo alto de la cruz. El cuerpo no debe
ser pesado y los huesos irán en proporción al tamaño.
CABEZA
La cabeza es ancha y fuerte, pero no basta ni pesada, y siempre en
proporción al tamaño del perro. La expresión es dulce e indica una
afectiva predisposición . Los ojos están colocados oblicuamente en el
cráneo. Son marrones en forma de almendra y de tamaño mediano. Se
prefieren los ojos oscuros. Los ojos azules son defecto descalificatorio. Las orejas son de tamaño mediano. Pero pequeñas en
proporción a la cabeza. Son de forma triangular, ligeramente redondeada
en las puntas. Se colocan separadas, en el borde exterior trasero del cráneo,
en línea con la punta superior del ojo, dando la apariencia, cuando están
levantadas, de emerger del cráneo. Las orejas erguidas apuntan
ligeramente adelante, pero cuando el perro trabaja suele replegarlas
contra el cráneo. Las orejas de implantación alta son un defecto. El
cráneo es ancho y moderadamente redondeado entre las orejas,
gradualmente estrechándose y aplanándose al acercarse a los ojos hasta
las mejillas, que deben ser moderadamente aplanadas. Encontramos un
ligero surco entre los ojos. La línea superior del cráneo y la del
hocico muestran una pequeña ruptura descendente en línea recta a
medida que se unen. El hocico es ancho y voluminoso en proporción al
tamaño del cráneo, disminuyendo suavemente en amplitud y profundidad
al ir acercándose a la trufa. En todos los colores del pelaje, excepto
el rojo, la trufa, labios y contorno de ojos la pigmentación es negra.
La pigmentación marrón se permite en los rojos. La pérdida parcial de
color estacional o "nariz de nieve" se acepta. Los labios son
ajustados. Las mandíbulas superior e inferior son anchas y con grandes
dientes. Los incisivos cierran en tijera. El que sobresalga la mandíbula
inferior o superior es un defecto.
CUELLO, LINEA DORSAL, CUERPO
El cuello es fuerte y moderadamente arqueado. El pecho está bien
desarrollado. El cuerpo es de construcción compacta, pero no es corto.
La espalda es recta y suavemente inclinada a la cadera. El lomo es duro
y bien musculado. Un lomo largo, que puede comportar una espalda floja,
es un defecto. El rabo es moderadamente inclinado y sigue la línea de
la columna. Se lleva sobre la espalda cuando no trabaja. No es un rabo
enrollado, ni reposa sobre el lomo, ni es de pelo corto como el de un
zorro. El rabo del Malamute estará bien poblado y tiene la apariencia
de una pluma ondulante.
CUARTOS DELANTEROS
Los hombros son ligeramente inclinados. Las patas tienen fuertes huesos
y están musculadas, son rectilíneas hasta los cuartillos cuando se
observan de frente. Los cuartillos son cortos y fuertes, ligeramente
inclinados al observarse de perfil. Los pies son del tipo "zapato
de nieve", apretados y anchos, con almohadillas bien acolchadas,
dando apariencia de compactos y firmes. Los pies son anchos; los dedos
ajustados y bien arqueados. Entre los dedos existe pelo protector. Las
almohadillas son gruesas y suaves, y las uñas, cortas y fuertes.
CUARTOS TRASEROS
Las patas traseras son anchas y muy musculadas en los muslos; rodillas
moderadamente curvadas; las articulaciones de los corvejones son
moderadamente curvadas y sueltas. Visto desde atrás, las patas se
colocan y mueven en línea con las patas delanteras, ni muy juntas ni
muy separadas. Los espolones en las patas traseras no son deseables y
deben ser extirpados poco después del nacimiento.
PELO
El Malamute tiene un espeso y áspero pelaje exterior, ni largo ni
suave. El subpelo es denso, de 1 a 2 pulgadas de profundidad (de 2,5 a
5,8 cm, aprox.), oleoso y lanoso. El manto exterior varía en longitud
según sea el subpelo. El pelo es relativamente de corto a medio en los
lados del cuerpo, aumentando en longitud al acercarse a los hombros y al
cuello, bajando por la espalda, sobre la grupa, en la parte trasera de
las patas y en la cola. Los Malamute suelen tener el pelo más corto y
menos denso durante los meses de verano. Debe presentarse en
exposiciones naturalmente. Los recortes de pelo no se aceptan, a excepción
de aquellos que den un aspecto limpio a los pies.
COLOR
Los colores habituales van del gris claro a través de sombreados
intermedios hasta el negro, arena y sombreados de arena hasta rojo. Las
combinaciones de colores son aceptables en el subpelo, puntos y
reflejos. El único color completo permitido es el totalmente blanco.
Siempre encontramos blanco, predominando en la parte inferior del
cuerpo, parte de las patas, pies y parte de las marcas de la cara. Una
llama blanca en la parte delantera de la cabeza y/o collar o estrella en
la nuca es atractiva y aceptable. El malamute es uniforme, y los colores
quebrados extendiéndose por el cuerpo o salpicados, son indeseables.
MOVIMIENTO
El movimiento del Malamute es firme, equilibrado y potente. Es ágil a
pesar de su talla y construcción. Visto de perfil, los cuartos traseros
muestran una fuerte mancha que se transmite por un bien musculado lomo a
las patas delanteras. Los cuartos delanteros reciben la dirección desde
atrás con una suave amplia zancada. Visto desde el frente o de atrás
las patas se mueven en una línea, ni separadas ni muy juntas. Al trote
rápido los pies convergen en la línea central del cuerpo. Un
movimiento artificial o cualquiera que no sea eficaz e infatigable debe
ser penalizado.
TEMPERAMENTO
El Alaskan Malamute es un perro afectuoso y amigable. No es un perro de
un solo dueño. Es un compañero leal y devoto, juguetón cuando se le
invita a ello y generalmente impresionante por su dignidad en la
madurez.
EN RESUMEN
Importante: Al juzgar Malamutes su función como perro de trineo para
cargas pesadas en el Artico debe ser considerada sobre todo lo demás.
El grado en que un perro sea penalizado dependerá de cuanto aquél se
desvíe de la descripción del ideal Malamute y de cuanto aquel defecto
en particular vaya a afectar las aptitudes de trabajo del perro. Las
patas del Malamute deben demostrar una inusual resistencia y tremendo
poder de propulsión. Cualquier indicio de debilidad en patas y pies
delanteros y traseros en estático o en movimiento debe considerarse
como un defecto muy grave. Estos defectos serán pies aplastados,
corvejones de vaca, malos cuartillos, hombros rectos, falta de
angulación,
movimiento artificial (o cualquiera que no sea equilibrado, sólido y enérgico),
fragilidad, poca profundidad, pesadez, ligereza de hueso y proporciones
en conjunto pobre. Descalifica: ojos azules.
EL CARACTER DEL ALASKAN MALAMUTE
Quiero dirigir este artículo a las personas que se sientan atraídas
por esta raza y no la conocen lo suficiente, pues al final el carácter
de una raza es lo que hace interesante o no para uno. Lo primero que hay
que tener en cuenta es que el Alaskan Malamute es un perro primitivo. Es
de las razas más cercanas al lobo y menos alteradas por el hombre, que
sólo en los últimos tiempos ha seleccionado un carácter más suave
para hacerlo compatible con la vida actual. En consecuencia, el Alaskan
Malamute es un perro de exterior, que necesita mucho movimiento y
espacio. Es un perro de gran actividad, con una enorme capacidad para
fugarse, lo que obliga a tener cercados sin fallos, pues el activo
cerebro del Alaskan encontrará o hará un resquicio para huir. Por otro
lado, dada la forma de vida esquimal y nómada y compartiendo todo, no
es una raza de protección, pero sí deberá de alertar ante cualquier
peligro, por lo que puede ser un buen perro de alerta, que avisará a su
dueño de algo extraño con esa voz suya tan propia que es la combinación
de aullido y ladrido. Que quede claro que no es un perro para guarda y
defensa; no es ladrador y considera en general a todos los hombres como
amigos. Como consecuencia de su antigua vida, es un perro con fuerte
instinto de manada, lo cual origina frecuentes agresiones con otros
animales. Además, los machos son muy competitivos y agresivos con otros
machos, por lo que no pueden alojarse juntos. Si va a tener un Alaskan
en un piso, las hembras son mucho más manejables y obedientes, y dentro
de la casa estorban poco y se evitará las peleas con otros perros en
sus paseos diarios. Esta raza adora la compañía de la gente, y tiene
unas enormes dosis de lealtad, cariño y disposición al trabajo, lo que
hacen del Alaskan un buen perro casero. Es increíblemente cariñoso con
los niños, hasta con los desconocidos, y les encanta acompañarlos a
todos lados. Debido a su independencia, lo que es una seguridad para sí
mismo y para su amo en el tiro de trineo, el Alaskan tiene fama de
cabezota intratable entre la gente que no lo conoce o no se ha tomado el
tiempo para entender esta raza. Son perros increíblemente sensitivos,
enormemente afectivos y humorísticos. Sí, sí ven bien, esta raza
tiene más de comediante que ninguna otra del mundo canino. Por otro
lado, el Alaskan es un perro poderoso, y lo sabe. Equilibrado y muy
resistente tanto física como psíquicamente, es un perro con una
inteligencia innata extraordinaria. Rápidos en aprender, poseen
reflejos agudos y a la vez se alarman rápidamente. Existen Alaskan
campeones de obediencia trabajando con ciegos, y cuando no tiene que
trabajar jugarán y harán fiestas y payasadas a su amo. El Alaskan
tiene una personalidad tan compleja como "el cubo de Rubik".
¿Es un truhán o un santo?. Es la esencia de la simplicidad y lo
directo y tiene misteriosas habilidades para comunicar a aquellos que
aprendan el lenguaje de estos reyes caninos. Quiero remarcar que el
Alaskan, es una raza totalmente sin engaños, y que son los perros más
nobles y menos rencorosos con los hombres que existen. Insisto en que no
es una raza de perros hecha por el hombre, sino una cuyos ancestros vivían
en la noche de los tiempos. Y esto nos lleva a otra de las características
de esta raza: su instinto de caza. Son muchas las leyendas sobre el
instinto cazador y el fino olfato del Alaskan. Los conductores antiguos
contaban muchas experiencias de perros que encontraban el camino cuando
el "musher" estaba perdido, pues son perros con gran sentido
de la orientación; y también de tiros de perros que de repente
cambiaban el rumbo cuando olían al oso o al alce, dejando al guía
desesperado. Son perros pescadores y cazadores y causaban grandes
problemas en zonas de ovejas y cabras. Esto nos lleva a la comida. Son
perros glotones, pero, eso sí, muy limpios. Comen rápidamente y no
juegan con le agua. A veces se limpian lamiéndose como los gatos, y si
tienen oportunidad se revolcarán en la hierba o en la nieve para
limpiarse. Es un perro que no despide olor. También debe tenerse en
cuenta que el Alaskan tiene muda semianual, pero el resto del tiempo
pierde muy poco pelo. Y por último, un consejo: rechace los Alaskan tímidos,
pues son inaceptables y pueden ser peligrosos. La timidez es una maldición
en todas las razas caninas, aunque, por fortuna, es rara en el Alaskan y
no siempre es culpa del criador, pues hay propietarios que cogen al
cachorro y lo tienen siempre encerrado o atado. Saque a su cachorro de
paseo con la correa, campo, calles, tráfico, gente, etc., que se
sociabilize y se acostumbre a todo.
COLORES Y PIGMENTACIÓN EN EL ALASKAN MALAMUTE
El Alaskan Malamute, según su standard, debe tener siempre el color
blanco en la cara, patas y abdomen. En lo que se refiere a la capa,
pueden ser varios los colores del pelo, pero pueden reconducirse a los
siguientes: gris (con sus diversas tonalidades que generan
denominaciones distintas), negro, blanco (es el caso de los ejemplares
totalmente blancos) y rojo. Todos ellos son colores aceptados en la
raza. Conocer el color de la capa de los antepasados de nuestros perros
es importante, principalmente a la hora de criar con el mismo, y es por
ello por lo que en los pedigrees americanos se indica el color de cada
ejemplar con unas abreviaturas determinadas. Pero es necesario conocer
uno a uno cada color; qué problemas y qué ventajas comporta. Negro: El
Alaskan Malamute negro y blanco es bastante habitual, pese a que muchos
ejemplares de los que se dice negros y blancos son en realidad una
modalidad del gris. El perro negro tiene el pelo exterior y el subpelo
negros. Se caracterizan principalmente por su excelente pigmentación.
La pigmentación de labios, trufa y párpados debe de ser negra. Blanco:
Poco habitual, pese a ser el único color total aceptado en la raza.
Pueden sufrir, y de hecho es habitual que sea así, problemas de
pigmentación en el caso de los ejemplares que son producto de un cruce
poco afortunado. Su pigmentación debe ser negra. A menudo puede
apreciarse una pequeña evidencia de máscara en color crema. Rojo: Pese
al hecho de su general aceptación, el estándar no lo contemplaba
expresamente hasta su inclusión en las modificaciones aprobadas por el
A.M.C.A. en agosto de 1993. En este caso debemos distinguir entre dos
colores el rojo y el marrón. La diferencia es difícil de explicar en
palabras. El rojo es más claro y más luminoso que el marrón. Y
debemos tener muy en cuenta que los ejemplares rojos o marrones tienen
una pigmentación acorde con el color de su pelo, es decir, marrón. Los
labios, trufa y párpados serán de color marrón. No deben evidenciar
ningún factor negro. Gris: Hemos dejado para el final el color más
habitual en la raza. El Alaskan Malamute club Of. América ha definido
muchas variedades del color gris. Son las siguientes: Gris Lobo: Pelo
exterior gris con subpelo gris claro, crema o blanco. El perro
definitivamente es gris pese a que pueden darse algunos reflejos negros
en la línea dorsal. Ninguna evidencia de coloración roja. Foca de
Alaska, o falso negro, Pelo exterior negro o con las puntas negras, pero
con el subpelo blanco o crema. De lejos el perro parece negro, pero
realmente no lo es debido al subpelo claro. También se le ha denominado
"gris carbón". Gris Plata: Pelo exterior gris claro y subpelo
blanco. Arena (sable): "Wolf Sable". Pelo exterior negro o
gris con subpelo rojizo y pinceladas rojas. Son muy evidentes tanto los
factores negros como los rojos. Finalmente se llaman
"trimmings" las pequeñas sombras o pinceladas de color oro,
crema, marrón o rojizo que se encuentran habitualmente en las patas,
orejas, cola y cara, entre las partes blancas inferiores del cuerpo y el
color oscuro de las superiores. También existe una denominación
universal del tipo de marcas que podemos encontrar en la cara del
Malamute. Los colores rojo y blanco son recesivos; Es decir, que sólo
tendremos posibilidades de criar cachorros blancos o rojos si tanto el
padre como la madre tienen antecesores de estas características..., y
esperar un poco de suerte. Puede parecer poco importante el color en el
perro, pero lo es, y mucho (¿ por qué sino en los pedigríes
americanos se indica el color de cada perro?). Es importante porque un
apareamiento erróneo puede comportar problemas de pigmentación que
podrían llegar a ser catastróficos. Nunca, nunca deben cruzarse un
macho blanco con una hembra blanca. ¿Por qué?. Pues porque este cruce
comportaría con total seguridad problemas de pigmentación en los
cachorros. Por el mismo motivo nunca deben cruzarse dos perros rojos. Lo
correcto es, si deseamos cachorros blancos bien pigmentados, cruzar un
perro blanco con uno negro hijo de blanco. La introducción del color
negro en la sangre nos dará la corrección en la pigmentación deseada
y será muy difícil que los cachorros resultantes sufran de
despigmentación. Por el mismo motivo tampoco es conveniente cruzar dos
ejemplares rojos, si no que deben buscarse (y existen) perros negros o
grises con excelente pigmentación y que tengan el color rojo en su
genealogía. En el caso de los Malamute grises, éstos también están
indicados para aparearlos con ejemplares rojos o blancos, pero
procurando siempre que el gris no sea hijo de blancos o rojos (según el
caso) y que tenga una pigmentación correcta. Por todo lo expresado
también estaría contraindicado (y sería casi aberrante) cruzar un
perro rojo con uno blanco, ya que los problemas de pigmentación estarían
prácticamente asegurados. El color, pues, es una de las variantes que
hay que tener en cuenta a la hora de decidir el macho con quien tenemos
intención de cruzar nuestra hembra, ya que un error de este tipo en la
elección puede provocar consecuencias no deseadas. Pero ¿cuál es la
genética que rige el color en el Alaskan Malamute? Los fundamentos básicos
de la genética del color en el perro son bien conocidos. Unos pigmentos
llamados melaninas son los casi absolutamente responsables de la
coloración del pelo, de la piel y del iris en los mamíferos. Se dan
dos formas de melaninas. Eumelanina o pigmento oscuro, negro o marrón.
Phaeomelanina o pigmento claro, rojo o amarillo. Un gen se compone
siempre de dos alelos, y cada alelo tiene como soporte un cromosoma
transmitido por cada uno de los padres. Los cromosomas van siempre por
parejas de dos cromosomas idénticos, uno proveniente del padre y otro
de la madre. Un gen correspondiente a una característica precisa se
encuentra siempre en el mismo lugar sobre una pareja dada de cromosomas.
Este lugar se llama el locus. Existen: Un locus que determina el color
de base del pelo. Un locus que afecta a la intensidad de la pigmentación
, un locus de pelaje. En lo que se refiere al locus que determina el
color base del pelo, el problema es simple: solamente dos clases de
alelos pueden ocupar este locus. B+ la eumelanina es negra (aquí se
incluye el gris), b la eumelanina es marrón. La intensidad del marrón
es susceptible de variar bajo la influencia de genes modificadores o de
interacción con otros genes de coloración que se hallen en el locus
que afecta a la intensidad de la pigmentación. El alelo b es recesivo
con relación al alelo B+, es decir que el mismo no puede expresarse si
no está doblemente presente en el locus y el perro es forzosamente bb.
Un perro B+b es exteriormente exacto a un perro B+B+. En el Malamute
esto se traduce de la siguiente forma: Los Malamutes grises o negros son
B+B+ o B+b+ ( en este segundo caso susceptible de producir descendientes
rojos sí son cruzados con elementos B+b o bien bb. Los Malamute
marrones o rojos con bb. En lo que se refiere al color de los ojos, están
identificados tres alelos en el locus Ir (iris) con el siguiente orden
de dominancia: - Ir+, iris oscuro. - Irm, iris color almendra. - IrY,
iris amarillo. Entre estos tres alelos la dominancia no es completa y
consecuentemente las distintas combinaciones posibles corresponden a
resultados distintos... El color del iris se transmite, en conjunto,
independientemente del color del pelo. Sin embargo, algunos genes que
rigen este último pueden influenciarlo: bb aclara el iris con respecto
a perros B+B+ (Irm da ojos color almendra claro, IrY, amarillos muy pálidos.
En el Malamute, según el estándar, se buscan perros Ir+, que podrán
ser B+B+, B+b ó bb. Los perros rojos o marrones (bb) tendrán el iris
obligatoriamente más claro que los otros debido al color de su
eumelanina, que es marrón y no negra; este iris podrá ser más o menos
claro en función de los alelos Ir presentes en su código genético; un
perro bb IrY es rojo con los ojos extremadamente pálidos, casi blancos,
cosa que no es deseable, mientras que un perro bb Ir+Ir+ es rojo con los
ojos calificados como ámbar oscuro, siendo perfectamente normal, y si
este perro es cruzado con un perro Ir+Ir+ producirá sujetos con ojos
marrón oscuro tal y como los define el estándar. En consecuencia, un
perro no rojo con los ojos muy claros no es deseable, ya que el mismo es
portador del alelo IrY, que trasmitirá a su descendencia, si bien hay
que tener en cuenta que un ejemplar bb (es decir, rojo) siempre deberá
tener los ojos más claros, si bien ello no afectará a su descendencia
no roja por cuanto será portador del alelo Ir+ o Irm.
LAS
LINEAS DE SANGRE EN LA CRÍA DEL ALASKAN MALAMUTE.
Que
el Malamute es un perro de gran belleza y que posee cualidades que
resultan poderosamente atractivas no es un secreto para nadie, y no es
el objeto de este artículo alabar lo que es evidente al menos para los
que los hemos elegido por diversas razones: unos porque les gustaba para
mascota y otros con la intención primaria o secundaria de convertirse
en criadores. Pero emprender la tarea de criar con la responsabilidad
que exige el obtener ejemplares de calidad, y a pesar de lo fácil que
en principio parezca, no es en absoluto un camino de rosas y con
frecuencia se cometen multitud de errores debidos al desconocimiento.
Por eso este artículo pretende ser una pequeña guía de iniciación
para los que empiezan y un punto de reflexión para todos los que desde
hace tiempo asumimos la crianza de Malamutes. El estándar de la raza
está al alcance de todos y no vamos a extendernos en un análisis
pormenorizado, pero sí debemos recalcar la importancia que tiene
aprender a interpretarlo. El estándar del Malamute no es una normativa
cerrada, puesto que al ser una raza primitiva de desarrollo natural al
ejemplar "tipo" se le exige primordialmente una conformación
adecuada a su actividad de tiro de trineos, en cuanto a estructura ósea
y muscular; y una serie de características en el resto que fueron
fundamentadas en su capacidad de adaptación al medio: orejas
relativamente pequeñas con respecto al cráneo para regular
correctamente la temperatura; ojos oblicuos que les dotan de una óptima
visión ante la reflexión de la luz en el hielo; pelo y subpelo de
longitud, dureza y espesor ideales para aislarles de las bajas
temperaturas, etc. (En cuanto a longitud de pelo, peso y altura de los
ejemplares siempre entre unas medidas recomendadas y supeditadas en todo
momento a las proporciones y homogeneidad del perro con respecto a lo
marcado en el estándar y no al contrario. En el único caso en el que
son determinantes es cuando se deba elegir entre ejemplares de igual
calidad en cuyo supuesto se recomienda dar preferencia a aquel que más
se acerque a lo recomendado.) El estándar debe releerse hasta la
saciedad. No debiendo permitirnos la menor duda de interpretación en
ninguno de sus puntos y una vez superado este difícil tramo del camino
hacia la crianza con éxito deberemos tener presente que existen varias
líneas de sangre predefinido por criadores de América del Norte y que
tomaremos como patrón, dado que fue en ese país donde el Malamute
adquirió su "carta de naturaleza" y que de allí proceden
todos los ejemplares reproducidos en España (con más bien poco éxito
a juzgar por la escasa calidad de los ejemplares en ring. Emular el
sistema de crianza de estos criadores sería una medida muy inteligente
y con la que todos saldríamos beneficiados. Debemos asumir que sólo
manteniendo principios genéticos básicos conseguiremos la crianza de
ejemplares que puedan considerarse "TOP" o tan emblemáticos
como Inuit Sweet Lucifer de la línea Inuit o Glacier Storm Kloud de la
línea Storm Kloud, por poner dos de los ejemplos más conocidos. Elegir
entre una u otra de las líneas dependerá de nuestros gustos
personales, ya que la calidad que reproducen estos afijos está avalada
por largos años de éxito en competiciones y no cabe la menor duda de
que todos sus ejemplares poseen las cualidades que marca el estándar
(ver capítulo sobre líneas americanas y fotos de sus ejemplares). Si
alguien se pregunta qué llevó a estos criadores a crear sus propias líneas
le remitiremos al estándar y en él a apreciar lo que ya apuntábamos
al principio; que los Malamute son tan variados entre sí en muchos
aspectos, tales como estructura, tamaño, color, etc... que la única
forma de "marcar" aspectos concretos era "crear", a
partir de perros de similares características físicas y mediante
cruces consanguíneos, un círculo cerrado de sangre que por fuerza
debería dar cachorros semejantes a sus progenitores, unos de mayor
calidad que otros, pero todos en consonancia con el patrón
predeterminado por el criador. Pero como un exceso de consanguinidad
acabaría por degenerar la genética de los ejemplares, introducían
sangre nueva en proporciones cuidadosamente estudiadas y controladas,
para que "rompiendo" el círculo sanguíneo la línea, se
fortaleciera, pero se mantuvieran las características que se habían
conseguido fijar. Otro error muy común es el de conceder a un solo sexo
la responsabilidad de legar su carga genética; y muy comúnmente ésta
recae sobre el macho, considerando a las hembras como simples receptoras
sin más, que por obligación parirán cachorros parecidos al padre. Jamás
obtendremos buenos resultados si no concedemos a cada uno la importancia
que tiene en la reproducción, y no sólo padre y madre, sino también a
todos sus antepasados, de los que ellos han heredado los genes que
trasmitirán. Que un perro sea campeón no es garantía de que también
sea buen reproductor, y puede darse el caso, y se da con demasiada
frecuencia, de que sea un precioso ejemplar, pero un mal reproductor
(hablamos tanto de machos como de hembras). Tengamos en cuenta que ningún
perro "TOP" buen reproductor ha sido fruto de la casualidad,
sino una grata recompensa con la que el criador de élite ve premiados
sus esfuerzos. Conseguir un "TOP" en cada generación es un
sueño de todos los aficionados, pero ellos saben lo difícil que es que
aparezca este ejemplar excepcional en muchas generaciones de Malamutes
seleccionados. Por ello su meta es, en resumen, reproducir siempre
ejemplares de calidad, en la línea de su tipo, y llegar a ver en lo más
alto al mayor número de ejemplares. Criar para muchos tal vez sea un
negocio, pero el auténtico criador no lo considera así: Criar es una
creación que tiene mucho de arte y que exige muchas horas de estudio y
trabajo incesante. Un buen criador criador jamás pasará a la historia
de la raza por el número de ejemplares vendidos, sino por la calidad
del trabajo realizado. Después de tener presentes estas premisas
estaremos en condiciones de averiguar a qué línea pertenecen nuestros
perros y plantearnos con seriedad si la proporción de sangre de un solo
tipo que poseen (en España se han tenido poco en cuenta los pedigrees a
la hora de reproducir, por lo que podemos encontrar las más variadas
combinaciones en la sangre de nuestros perros) podrá ser garantía de
conseguir, cruzando con ejemplares más puros, criar de forma
consecuente. En nuestro esfuerzo por criar con la mayor calidad deberíamos
contar con el apoyo y la ayuda constante del Club de la Raza, puesto que
su principal preocupación debería ser velar por el auge y la pureza de
la raza es España, informando con imparcialidad y luchando por formar
jueces que conozcan con todo lujo de detalles la raza que van a juzgar,
puesto que el éxito en el ring de ejemplares sin cualidades y que poco
o nada aportan a la raza desorienta a muchos y falsea la realidad.
PRESENTACIÓN EN EL RING DEL ALASKAN MALAMUTE
El Alaskan Malamute es un perro que no requiere un arreglo específico
para ser expuesto. Se presentará en ring de forma natural, limpio y con
un buen cepillado. No se admiten los recortes de pelo. El único arreglo
con tijera admitido por el Alaskan Malamute Club of América, y tal como
se prevé en el estándar, es el arreglo de los pies, para que aparezcan
con un aspecto limpio. Consiste ello, pues, en el recorte del pelo que
aparece entre los dedos, pero no arbitrariamente, sino lo justo para que
aquella zona tenga un aspecto cuidado. Cualquier otro recorte no está
admitido y debería ser sancionado. La posición estática del Malamute
es firme y dará imagen de cuadro. Visto de frente, el exterior de las
patas delanteras formará una línea con el cuerpo perpendicular al
suelo, con los pies apuntando rectos hacia adelante. Visto de perfil,
las patas delanteras serán perpendiculares al suelo. Un error habitual
consiste en ponerlas demasiado adelantadas. Para evitarlo debería
practicarse ante un espejo. Las patas traseras se colocan de forma que
los codos estén perpendiculares al suelo y los pies apunten adelante.
Vistos desde atrás, si trazáramos una línea que pasara por el límite
externo de la pelvis hasta la cara interna de los codos convergería
sobre esta línea. Visto de perfil, los codos van perpendiculares al
suelo, y si trazamos una línea hacia arriba tocaríamos la parte
trasera de la pelvis. Hay que mantener esta posición con la cabeza
erguida y la cola flotando. El Malamute debe dar esencialmente aspecto
de potencia, fuerza y equilibrio. Ello no significa que deba pelearse o
gruñir a los demás ejemplares del ring. Un comportamiento así debería
considerarse una falta, y el perro, aun cuando no deba ser descalificado
si no es muy grave, nunca debería ser dado vencedor, ya que con ello se
promocionaría esta indeseable conducta. El Malamute debe entrar, estar
y pasear por el ring con porte orgulloso, alegre y decidido,
independiente e indiferente a los demás ejemplares que se exhiben. Su
paso es elegante y muy amplio, denotándose la propulsión procedente de
las extremidades traseras mientras que las extremidades delanteras se
lanzan a una gran zancada, en línea entre ellas y sobre una imaginaria
línea central del cuerpo. El llamado "single track". De
cualquier modo, el movimiento por excelencia del Malamute no lo
observaremos en ring, sino que debe observarse en el trabajo, tirando de
un trineo o de una carga. Allí es donde el ejemplar demostrará
realmente toda su potencia en el movimiento. Por ello hay que ver
que el Malamute es esencialmente un perro de trabajo, y por tanto la
supuesta distinción entre un Malamute de Trabajo y uno de belleza no
existe. Todo Malamute debería seguir sesiones de trabajo de modo
regular, tanto para mejorar o mantener su aspecto físico como para
conseguir esa potencia y energía que el estándar refleja y que debería
estar presente y ser meritoriamente más considerado en todas las
exposiciones de belleza. Potencia, energía, orgullo y un cierto aire de
superioridad serían los calificativos más determinantes de la raza, y
que deben ser la base de cualquier campeón.


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